INVESTIGACIONES

La Reflexología en la actividad Podológica
Autor: Reflexologo Juan Carlos Pato - Pais: Argentina

LA REFLEXOLOGÍA EN LA ACTIVIDAD PODOLÓGICA

 

La Reflexología interpreta que cuando existe una alteración psíquica, funcional u orgánica de una víscera, de un órgano o de una estructura corporal, dicha alteración se refleja en la zona correspondiente por medio de puntos o áreas reactivas.

Se trata de una señal externa que avisa sobre los trastornos internos; señal que es aprovechada como información diagnóstica de dichos trastornos o como fines terapéuticos.

 

La Reflexología tiene fundamentos científicos y pragmáticos. Se ha podido demostrar que las alteraciones diagnosticadas por la misma, por medio del empleo de aparatos medidores de resistencia eléctrica, prueban que la conductibilidad eléctrica es mayor en las zonas reflejas que proyectan las alteraciones del cuerpo. Las mediciones termográficas informan que estas zonas tienen una mayor temperatura que el resto del pie y son más sensibles al dolor.

 

Los trastornos internos suelen reflejarse en varias somatotropías a la vez en todo el cuerpo, aunque no con la misma intensidad en todas ellas.

 

Gracias a la posibilidad de información, percepción, y concientización por parte del sistema nervioso central, y a través del estímulo de los neurotransmisores, se puede conseguir un mayor control del estado de salud, por lo que se podrá actuar más favorablemente sobre aquellos procesos en que se es consciente. Por ello se puede influir a través de las funciones reguladoras automáticas (mediante manipulaciones terapéuticas), puesto que el cuerpo tiene una tendencia innata a mantener o restablecer la homeostasis (el equilibrio de los procesos energéticos, funcionales u orgánicos).

 

El Reflexólogo al observar los puntos y zonas reactivas, puede distinguir, por el estudio de las alteraciones que presenta el pie (discromías, hidrosis, secreciones, hiperqueratosis, pliegues, etc.) sí las mismas tienen un origen interno o sí son efecto de traumatismos. Conociendo el origen de la alteración, hará posible que el Podólogo tenga a su alcance otros medios de tratamiento del paciente y su reestablecimiento, ya que puede recurrir a la especialidad médica correspondiente en el primer caso mientras que en el segundo queda exclusivamente bajo sus indicaciones.

 

La Reflexología considera que los pies son el espejo en donde se refleja el cuerpo y la personalidad del ser humano. Una alteración interna produce un punto o una zona reactiva y, una alteración en el pie, derivará en una alteración corporal.

 

Por lo tanto, la Reflexología no es una simple técnica de masaje sobre una zona del pie, sino que estudia al mismo en profundidad, en su espacio, comparándolo con el otro, y detenidamente en sus alteraciones.

La práctica reflexológica permite además contribuir al restablecimiento general del paciente porque:

 

  • ·      Equilibra energéticamente al cuerpo en todas sus funciones, aparatos y sistemas, actuando como medicina preventiva.
  • ·      Estimula al cuerpo en su renovación para que todos los procesos actúen en armonía.
  • ·      Relaja al sistema nervioso.
  • ·      Libera de tensiones al cuerpo.
  • ·      Permite el flujo normal de la energía.
  • ·      Refuerza las defensas inmunológicas.
  • ·      Aumenta la capacidad de atención y concentración.
  • ·      Desarrolla la creatividad.
  • ·      Ayuda a prevenir el envejecimiento patológico al estimular el sistema nervioso y circulatorio.